¿Se puede llegar a saber si cuando estás con alguien lo estás porque quieres, porque amas o porque sencillamente te gusta estar con esa persona?. Quien sabe... Pero... qué pasa cuando ya no te das cuenta y más que estar involucrando sentimientos involucras carne, cuerpo, gemidos, excitación, sexo... No sé si me lo estoy preguntando o sólo comentando, pero lo único que sé es que me encantó pasar noche y día contigo, llenándonos de amor. Sintiendo hasta la más profunda sensación visceral que sólo un hombre sabe sentir. Entregado a mi más hereje voluntad, mas todo sucede por algo. El día que no paso contigo es un día menos de vida, es un día menos de compartir y mirarte a los ojos, y volver a confiar en el amor, volver a sentirme vivo y loco por ti.
En algún minuto de mi vida, no soporté ser quien era, pero finalmente fui madurando y dándome cuenta que como soy soy mejor que lo que nunca habría podido ser. Sólo basta comprender cosas para poder estar bien, sentirse bien. Y yo a ti ya te comprendí, por lo tanto me haces bién. Sin embargo, nadie dice que este cuento no tenga fin. El llegar hasta esa última página es como un suspiro profundo "after gym"... Sí, algo asi. Pese, a que ir al gym es algo bacán, el llegar a la última página del libro no me haría sentirme bién en lo absoluto.
Vamos por muy buen camino, he vuelto a respirar...
Nah maish!
domingo, 14 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
Café en la tarde
Fue un día como aquellos que tú dices "que lo pasé bien", pero en el fondo no hay mucho que decir sobre aquello. Puesto, que más que conversar y un poco arreglar el mundo, más que eso no se hace.
Pero puedo decir que fue una tarde muy decisiva, un café en la tarde.
Se pudo conversar y verter todos aquellos pensamientos que durante varias horas se mantuvieron como congelados, quizá el calor del café de alguna manera algo provocó ahí.
En todo caso nada está dicho aún, porque las personas somos capaces de cambiar de parecer de una manera increíblemente fantástica.
En fin, sólo recordaré que alguna vez en la vida cediste tu postura. Y hoy al menos, me di cuenta que no estuve con un extraterrestre, sino con un ser humano como cualquiera.
Nada más.
Pero puedo decir que fue una tarde muy decisiva, un café en la tarde.
Se pudo conversar y verter todos aquellos pensamientos que durante varias horas se mantuvieron como congelados, quizá el calor del café de alguna manera algo provocó ahí.
En todo caso nada está dicho aún, porque las personas somos capaces de cambiar de parecer de una manera increíblemente fantástica.
En fin, sólo recordaré que alguna vez en la vida cediste tu postura. Y hoy al menos, me di cuenta que no estuve con un extraterrestre, sino con un ser humano como cualquiera.
Nada más.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)